jueves, 16 de febrero de 2023

La visita de la Infanta “rebelde” Doña Eulalia de Borbón a Isla Cristina

 Articulo publicado en el periódico La Higuerita  13-2-2023

S.A.R. Infanta Eulalia de Borbón,
imagen aproximada de cuando visitó Isla Cristina

Es público y notorio que en las memorias que se editaron en su momento de Doña Eulalia de Borbón, Infanta de España y Princesa de Orleans,  hija menor de la reina Isabel II, hermana del rey Alfonso XII, y nieta de la regente María Cristina de Nápoles quién dio nombre a Isla Cristina, visitó Isla Cristina en abril de 1924.

Doña Eulalia 1864/1958, según los historiadores, era rubia y de muy buen tipo, con ojos azules como su madre, destacando su vasta cultura. Mujer políglota, que hablaba cinco idiomas y que escribió cuatro libros durante su larga existencia, ya que falleció a los 94 años,  casándose  con su primo Antonio de Orleans de quién se había separado en 1900.

S.A.R. Infanta Eulalia de Borbón y  Princesa de Orleans


De dichas memorias, en uno de sus  apartados,  Capitulo XVIII,  “España bajo la Dictadura. Un Alcalde extraordinario. Visita a Isla Cristina1”. Se deja más que patente de ello, y de que fue recibida y atendida según sus palabras “por el alcalde más extraordinario que he visto en España” en referencia a don Román Pérez Romeu.

A pesar de no contar con ejemplares de la prensa local, que se editaban en la época, como el periódico ARGOS, con una línea editorial más cercana a don Román,  y que pudiera  narrarnos cómo se habría  llevado a cabo  dicha visita, solo teníamos la referencia del eco que en una minúscula gacetilla había recogido el Semanario LA  HIGUERITA2  y que trascribimos íntegramente: “ILUSTRE VIAJERA.- contados minutos se detuvo en ésta, su viaje a Sevilla la Infanta doña Eulalia. No la llevaron a visitar la calle Cervantes”.

Se deduce claramente qué, la dirección del Semanario LA HIGUERITA no fue fiel a la realidad en aquella ocasión,  y no quiso dar información de lo que había acontecido, dada la “rivalidad” con el alcalde, aunque destacó dicha visita y su presencia en la localidad,  minimizándola de una subjetiva  forma  tan peculiar y característica,  llena de ironía con la que plasmaba sus noticias. 

Hemos podido encontrar algunos detalles3 que nos muestran cómo, se desarrolló y quienes acompañaron a la Infanta en su visita a Isla Cristina.

S.A.R la Infanta doña Eulalia de Borbón, llegó a Isla Cristina el 25 de abril de 1924 procedente de Portugal e iba acompañada por los Condes de Colombí, don Fernando Barón Zea Bermúdez y Martínez Agulló  y doña Carmen Benjumea Taravillo.

También se encontraba el director de las obras del Puerto don Manuel Bermudes, y el escritor y periodista  don Pedro González Blanco, así como el presidente de la Casa de España en Faro, don Manuel Valverde.

El alcalde de Isla Cristina, el señor Pérez Romeu recibió a la Infanta realizando una visita a las Casas Consistoriales (Ayuntamiento) para posteriormente hacerlo al Grupo Escolar Ntra. Sra. de los Ángeles (Ermita) que había sido fundado por don Román en 1921. Tras su visita, doña Eulalia de Borbón partió para Huelva, siendo despedida por numerosas personalidades. 

Queda bastante claro qué, aquella  visita, la primera en la historia que se producía por parte de un miembro de la familia real española a Isla Cristina, la nieta de la Regente María Cristina de Borbón,  no fue de “contados minutos”, sino que fue mucho más importante de lo que reflejó  LA HIGUERITA.

S.A.R   Infanta Doña Eulalia


En su viaje a Isla Cristina, la Infanta Eulalia contaba 60 años y la historia, nos la ha descrito, como una mujer de armas tomar, culta, muy interesada por las artes, la literatura y la filosofía. Frecuentó los grandes salones literarios de su tiempo, tanto en Madrid como en París, y fue bien agasajada en todos los palacios reales en los años previos a la Primera Guerra Mundial, no viéndose envuelta en polémicas económicas ni en turbios asuntos de corrupción, pero sí que su mentalidad de mujer indómita  y muy adelantada a su tiempo,  de verso suelto y un espíritu demasiado libre que no se plegaba a las servidumbres y cadenas de la Corona, llegando su opinión, a ser considerada por la Corte de Alfonso XIII, como proclamas republicanas y feministas, que hicieron que se  tambalearan los cimientos del Palacio de Oriente, prohibiéndose,  que su pensamiento se editara  en un libro que llegó a  publicarse en París y que el rey, no pudo evitar que algunos ejemplares llegaran  de contrabando  en España. 

En la catolicísima, conservadora y tradicionalísima España de principios del siglo XX, decir divorcio era como mentar a la bicha y en su librito decía cosas como: "Si el matrimonio es la expresión libre, el divorcio debe serlo también y ofrece la ventaja de que el matrimonio no sea una cadena eterna, como un yugo que aplaste o como prisión elegida deliberadamente para asegurar la subsistencia de la mujer (...) No se puede ligar eternamente a las personas que no pueden vivir juntas y mantener el dolor moral, a veces excesivo, con peligros inminentes que pueden ir hasta el asesinato".

Infanta Doña Eulalia de Borbón.


Su Alteza Real don Alfonso XIII la amenazó con revisarle la pensión anual que percibía de la lista civil como Infanta de España, surtiendo efecto la amenaza. A la impulsiva tía del soberano se le bajaron los humos, agachó la cabeza y acabó pidiendo perdón a su sobrino a través de una carta pública. La mayoría de los ministros se inclinó por despojar a la Infanta rebelde de su título y apartarla de la familia real. Pero los asesores jurídicos del Gobierno les hicieron desistir de la idea al advertirles de que era inviable, porque la Constitución en vigor blindaba a Doña Eulalia con el reconocimiento de su dignidad real que nadie podía arrebatarle.

______________________________________________________________

1.- López Márquez, Vicente. Isla Cristina, Por los caminos de la Historia. DE BORBÓN, Eulalia. pág., 159

2.- Semanario La Higuerita 28 de abril de 1924

3.- El noticiero sevillano. 26 de abril de 1924

miércoles, 1 de febrero de 2023

D. Alfonso Martínez Chacón, arquitecto.

Articulo publicado en el periódico La Higuerita  1-2-2023

Alfonso Martínez Chacón, en fotografía reciente


 

Hacía tiempo que tenía la necesidad de escribir sobre este personaje, pero no había encontrado la ocasión, una de mis premisas en mis artículos de investigación e historia  ha sido siempre,  no ofrecer opinión, sino plasmar todo lo que afirmo con datos y hechos con fuentes contrastadas,  pretendiendo dejar constancia escrita para que la memoria y el tiempo no olviden. Por ello, he focalizado casi todo mi esfuerzo en leer, documentarme,  investigar e ir tomando apuntes y dando forma a temas casi olvidados en el tiempo que resaltan sucesos, acontecimientos o  personajes de nuestra historia, aunque en esta ocasión, aun manteniendo esa misma filosofía, no tengo por más que escribir sobre un personaje contemporáneo, un amigo, y porque además, a sus ochenta años de edad, creo que al hacerlo, hacemos justicia a su figura.

El Arquitecto Don Alfonso Martínez Chacón, hijo de Manuel Martínez de Blas,  gerente del marquesado e industrial salinero y de Elvira Chacón Enríquez, ama de casa, nació en la localidad vecina de Ayamonte  el 25 de agosto de 1942 aunque toda su vida ha estado vinculada a Isla Cristina,  residiendo en la proximidad del empalme, por lo que se siente plenamente isleño. Casado con en primeras nupcias con María de los Ángeles Caminero, tuvieron dos hijos Alfonso y María.  Tras el fallecimiento de su esposa, ya pasados unos años volvió a contraer matrimonio con Matilde Martin de la que actualmente se encuentra divorciado. 

Tras finalizar sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, comienza a ejercer como arquitecto a los 30 años, a él se le debe la intervención e influencia sobre las autoridades de la época para la redacción de un Plan General de Ordenación Urbana en Isla Cristina, que se redactó a principio de los años 80 del siglo pasado,  siendo alcalde Don Enrique Nárdiz Girón, ya que hasta aquellos momentos se enviaban los proyectos a la Delegación Provincial de la Vivienda, para que le dieran el visto bueno, y todo debido a que el Plan encargado al arquitecto Don Eleuterio Población y aprobado inicialmente en 1977, según cuentan, era totalmente disparatado y llegó a tener aprobación por silencio administrativo, no llegándose nunca a  ejecutar. Esto dio origen a que se redactara en parte el PGOU de 1987 vigente en la actualidad, pero con adaptaciones.

Su vida profesional transcurrió entre  su estudio privado en Isla Cristina, desde donde partieron proyectos para casi todos los pueblos de la Costa Occidental y, además, el 1 de febrero de 1974,  se convirtió en Arquitecto  Municipal del Ayuntamiento de Huelva y, posteriormente, de la antigua Gerencia Municipal de Urbanismo.

Vista frontal del Hotel Sol y Mar en la Playa de Isla Cristina

Martínez Chacón ha sido un arquitecto muy prolifero y que nos ha dejado su impronta creativa en muchos rincones de la localidad, aunque, reconoce, que no ha aportado el grado de modernidad de otros arquitectos llegados después, pero sí ha conjugado un cierto casticismo con un lenguaje de modernidad, preocupándose del dialogo de cada edificio en el entorno en que se han ubicado, destacando, todos los edificios residenciales de la Ronda Norte, con un toque de influencia gaditana a las viviendas unifamiliares en los elementos ornamentales, arquitectura mediterránea  con formas cúbicas sin tejados además de las plazas que allí se ubican. Los edificios que conforman la Plaza del Ayuntamiento, que guardan un estilo inconfundible. El diseño de las casas de la Gran Vía de Román Pérez, Doctor Fleming, Conde de Vallellano donde se ha levantado una planta  manteniendo una uniformidad en el futuro, así como un número importante de viviendas y edificios residenciales ente medianeras, como el Hotel Sol y Mar, y parte del Hotel Paraíso en la playa.


Detalle de uno de los balcones de esquina de la Casa de Gildita


Diferentes perspectivas de la reconstruida Casa de Gildita


En mis conversaciones con Alfonso, siempre consideró que no empezó bien como arquitecto hasta la segunda década, en la que se fue encontrando como tal, realizando obras de un importante calado. Por destacar algunas podemos resaltar ya en su plenitud,  la reconstrucción de la Casa de Gildita, basada en un aprovechamiento rentable y compatible con lo que allí existe actualmente, un logro que se le debe exclusivamente a su paciencia, desinterés económico por recuperar el edificio y por atesorar esa sensibilidad para  poder recobrar un edificio significativo que no tuvo más remedio que desaparecer y pudo levantarse sin casi notarse que es una  reproducción casi exacta de lo que fue.

Edificio la Asociación de Alcohólicos y Toxicómanos Isleños. ARATI 


También el edificio ARATI, en la Punta de Caimán, con  forma de barco, de líneas racionalistas y con un tratamiento interior generoso con los espacios comunes y que permiten desarrollar la vida del propio centro y sus actividades con una cafetería que mira a la plaza. Este proyecto de edificio, fue donando y dirigido por el propio arquitecto quién además gestionó los contactos para la adquisición de subvenciones,  ya que su compromiso y sensibilidad con la causa eran más que manifiestos,  toda vez que él, había padecido la adicción al alcohol y era un enfermo rehabilitado a partir de noviembre de 1985.

Capilla-Casa Hermandad de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder


Además, en ese sentir altruista y con el espíritu cofrade que siempre ha tenido, diseñó, donó y dirigió la obra de la majestuosa Capilla-Casa de Hermandad  de  Ntro. Padre Jesús Gran Poder, un edificio en el que en su espadaña ha tenido muy en cuenta el verdadero lenguaje del barroco andaluz, diversificando los espacios,  capilla, el coro, salones y despachos. Una pena que no podamos observar su silueta esbelta desde una perspectiva más amplia por la estrechez de la calle donde se encuentra ubicada.

Detalle de uno de sus edificios en C/ Levante


A lo largo de su carrera profesional, ha procurado siempre enfatizar las esquinas de los edificios y dar un tratamiento unitario a la composición  de las fachadas cuando dichos edificios lo han permitido en función de la amplitud del espacio exterior desde donde se perciben. En calles estrechas ha intentado fraccionar la composición  para así despertar las tipologías tradicionales de Isla Cristina al ser imposible una percepción unitaria del conjunto.

Grupo de viviendas en la C/ Boteros (Ronda Norte)


Grupo de viviendas en la C/ San Lucas (Ronda Norte)


Como arquitecto funcionario del Ayuntamiento de Huelva, realizó edificios públicos de interés social en varias Asociaciones de Vecinos y Centros de Inserción Socio Laboral, Colegios e Instalaciones Deportivas así como la rehabilitación de La Ermita de la Soledad.

A pesar de los años que lleva jubilado se sigue sintiendo arquitecto y opina aportando ideas urbanísticas a pesar de las limitaciones en la visión que desde hace algún tiempo padece, y que le limita a continuar con una de sus grandes aficiones; la pintura y el teatro.

Su vida ha estado condicionada por los contratiempos,  y su capacidad creativa se vio limitada por los problemas tanto familiares como personales que ha tenido que sortear, y que no ser por eso, hubiera estado más centrado y productivo en su trabajo, además de las propias zancadillas que ha recibido, así como la disposición de tener que compartir estudio privado en Isla Cristina con su puesto de arquitecto municipal en el Ayuntamiento de Huelva.

Esta es mi humilde aportación, dejando constancia escrita para que la memoria y el tiempo no olviden y en la que he  intentado plasmar y poner de manifiesto, la obra y la importancia que  para el urbanismo de Isla Cristina pese a las adversidades y limitaciones, nos ha dejado a los isleños nuestro apreciado y querido amigo  “Alfonsito el arquitecto…..” 

lunes, 16 de enero de 2023

José María Tavares Concepción, el ciego, sordo y mudo de Isla Cristina.

 Articulo publicado en el Periódico La Higuerita  15-1-2023

José María Tavares Concepción 


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),  la discapacidad es un fenómeno complejo que refleja una relación estrecha y al límite entre las características del ser humano y las características del entorno donde vive.

En el contexto social, la discapacidad de una persona, es una condición del ser humano qué, por esas deficiencias,  limitan la ejecución de actividades y tareas,  ya que afectan a una estructura o función corporal en situaciones vitales, y las restringe dificultando la relación y la participación de la misma.

El isleño José María Tavares Concepción, el hijo más pequeño del matrimonio de procedencia portuguesa José Tavares Marco y María Concepción Ojeda, había nacido en Isla Cristina en 1922 de un parto normal,  y cuando contaba cinco meses, contrajo una terrible enfermedad, meningitis, que le causó unas lesiones irreversibles. De aquellas consecuencias, José María, pudo salvar la vida, pero  había quedado ciego, sordo y mudo  para toda la vida.

En las culturas antiguas, y hasta no hace mucho tiempo,  nacer o crecer con una discapacidad, era asociada a intervenciones de poderes sobrehumanos o castigos divinos, siendo una condición que generaba rechazo y aislamiento en la sociedad. Por fortuna, este pensamiento ha ido cambiando lentamente hasta llegar a nuestros días, y en la mitad del siglo XX comenzaron a forjarse las primeras asociaciones formadas por personas con discapacidad y sus familias que se unieron para defender sus derechos, adquiriendo presencia en casi todos los ámbitos de la sociedad, como por ejemplo,  la (ONCE) Organización Nacional de Ciegos, cuyo primer sorteo se celebró el 8 de mayo de 1939.  



José María Tavares Concepción  con  su sobrina-nieta
en brazos, la niña Pepí Tavares Franco

El niño de los Tavares Concepción, tuvo el infortunio de vivir toda su vida en una familia muy humilde con esa discapacidad múltiple, que a cualquier persona por aquellos años,   lo hubiera limitado en su totalidad.

Su familia se desplazaba anualmente hacía la localidad de Barbate donde allí residían los cinco meses que duraba la campaña de la pesca del atún, siendo muy niño,  ya había desarrollado unos sentidos especiales y difíciles de explicar y concebir en una persona ciega, sorda y muda, ya que su capacidad creativa imposible de creer si no se viera, era algo espectacular. Ya de joven, su madre lo sentaba en la puerta de su casa o junto a las mujeres que trabajaban y se entretenía con unas alambres de las que aguantaban los corchos en las redes y que el capitán de la almadraba, Vicente Zaragoza le proporcionaba, y a través del tacto, era capaz de copiar, crear y reproducir jaulas, parrillas para asar, tiovivos o barquitos de madera que realizaba  a la perfección y que después vendía. ¿Cómo lo hacía?.

Barquito de madera realizado por José María Tavares


Cuando terminaba la campaña de la almadraba, la familia Tavares, volvía a Isla Cristina con sus cuatro hijos Bernardino, Manuel, Amalia y José María, a su casa donde residían en el número 11 de la C/ Corta, mientras que su padre se dedicaba a la pesca del palangre y a recoger  “carnás” para calar los aparejos.

Con el paso de los años José María ingresó en la ONCE como vendedor de cupones, aquel hombre rubio, siempre iba acompañado de su madre  ubicándose por la zona del antiguo Mercado de Abastos,  y después, recorrían el pueblo,  siempre con una mano apoyada en su hombro del que nunca se separaba y le servía de lazarillo. Al fallecer su madre, este  trabajo lo realizaba con la imprescindible presencia de su hermana Amalia,  que era soltera.

José María Tavares disfrazado de mujer por carnaval


Cuando se acercaban los carnavales, Tavares lo barruntaba, presentía algo especial desde lo más profundo de su ser,  ¿Cómo una persona con sus limitaciones podía saber que era carnaval?, y pedía a su madre que lo disfrazara de mujer, incluso cuando su madre no accedía a ello, él  se enfadaba y se golpeaba la cara hasta conseguirlo. Después, lo paseaban por el pueblo disfrazado, feliz y contento.

José María, a pesar de sus limitaciones, había desarrollado con gran intensidad el olfato y el tacto, destacando de su personalidad la alegría, según cuentan, era muy alegre y risueño, casi siempre sonreía. También, tenía la costumbre de entretenerse con un papelito1, al que daba forma  de cono, se lo colocaba en la boca y lo disparaba, así mataba el tiempo, otra de las anécdotas, era la capacidad de reconocer a las personas por el tacto y el olor corporal, según una de las personas2 que lo conoció, “yo era niño y ayudaba como monaguillo en la iglesia del Gran Poder a don Manuel Zapata, e íbamos a las casas a recoger a los difuntos para llevarlos al templo para celebrar  la misa, Tavares, estaba en uno de aquellos duelos y comenzó a tocar la cruz de guía y los ciriales hasta que llegó a mí, me tocó los hombros, la cabeza y la cara, nunca más se le olvidó,  y cada vez que iba a la iglesia o me rozaba por la calle, me sonreía y se persignaba haciendo la cruz como sabiendo quién era yo, el monaguillo”

Como todo ser humano, a lo largo de su vida, también tuvo necesidades fisiológicas y nos afirman, que ya adulto, para saciar esa necesidad instintiva de varón,  cuanto tenía deseos sexuales emitía un sonido con su garganta y su madre, que lo entendía a la perfección lo llevaba a las “casas de niñas” que existían por aquellos años para  calmar sus deseos,  ¿Qué no es capaz de hacer una madre por sus hijos?. 

José María Tavares Concepción, falleció en Isla Cristina el 7 de noviembre de 1974 a los 52 años. Aún son muchas las personas que lo recuerdan con cariño por su peculiaridad, su gran inteligencia y las dotes extraordinarias que a  pesar de su gran discapacidad tuvo a lo largo de su vida.

______________________________________________________

1.- Dato facilitado por Padre D. Emilio López Botello

2.- Dato facilitado por Mauricio Fernández Montero

Mi agradecimiento a Doña Bella Franco Rodríguez, (sobrina política) por la facilitación de algunos datos, fotografías y el barquito realizado por José María Tavares Concepción.

domingo, 1 de enero de 2023

El arquitecto diocesano Mariano González Rojas proyectó, en 1908, una nueva Iglesia para Isla Cristina que no se construyó.

 Articulo publicado en el Periódico La Higuerita el 1-1-2023

Antigua Parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores, destruida en 1936

Tras varios intentos, el  de 7 de enero de 18231,  se certificaba por la Curia Eclesiástica del Arzobispado de Sevilla el decreto de erección, que convertía en Parroquia separada a la Iglesia de La Higuerita,  Ntra. Sra. de los Dolores.


Choza utilizada por los primeros colonos en La Higuerita. 


A los pocos años del primer asentamiento en La Real Isla de La Higuerita, ya se había reunido un número importante de personas que dieron lugar a una población regular en chozas y barracas. Con la contribución de todos,  se pudo construir una barraca en la plaza, que se convirtió en el único templo en la población por espacio de 18 años, desde 1757 hasta 1775, “se celebraba en ella el Santo Sacrificio de la Misa2: pero en el año primero de la fundación y parte del segundo sufrían mil incomodidades para oírla; porque era indispensable viajar á la Redondela ó Ayamonte (...) los fuertes temporales, y cuando las mareas no le permitían el paso á la Redondela en las horas perentorias a la Misa”. Tras las gestiones de los colonos de las compañías más poderosas que intercedieron al Administrador de Aduanas de Ayamonte  en  los días festivos,   un Religioso del Convento de San Francisco de Ayamonte se desplazaba en un bote para oficiar misa, posteriormente lo hicieron dos sacerdotes, a quienes daban alojamiento y comida en sus casas, así como en un tiempo,  igualmente los Religiosos Descalzos de N.S. de la Merced, también de Ayamonte.

En 17763 con la aportación de limosnas se comienza a levantar la Capilla de Material, donde se formaron las cuatro paredes principales cubriéndose la techumbre con un toldo y celebrándose desde aquel mismo momento las misas y construyéndose y ampliándose poco a poco en diferentes años,  según iban llegando los donativos. Esta primitiva iglesia de material, fue derribada en 1936 tras el asalto y profanación producida en los primeros días de la fatídica  Guerra Civil.

Para mantener el culto en la población se habilitó un local provisional en la Calle Catalanes, donde se ubicó la Parroquia para ofrecer misas y que duró 15 años.  

A lo largo de la historia, incluso en tiempos del Padre José Mirabent, existieron varios intentos de mejorar aquella humilde parroquia con la construcción de un nuevo templo que cumpliera las expectativas de una población que iba paulatinamente creciendo  y que se quedaba pequeña.   

Plano frontal del proyecto del arquitecto Pérez Carasa,  de 1925.
Foto publicada por Fernando Do Carmo en Facebook. 


No es hasta  1925, cuando el alcalde D. Román Pérez Romeu, encargó el proyecto de una nueva parroquia al reconocido arquitecto D. José María Pérez Carasa, que iría ubicado en la parcela donde actualmente está el colegio “Ángel Pérez”, solar que fue donado por la “Familia Pérez Romeu”, y que por diferentes motivos y adversidades, dicho proyecto4  nunca llegó a ejecutarse.

Al parecer,  este no fue el único proyecto que se realizó para una nueva parroquia, ya que en 1908, recogemos la noticia5 de una importante reunión con motivo del envío del Reverendo Prelado al Arquitecto Diocesano para que se tomaran las medidas y crear el plano de una nueva Parroquia en Isla Cristina, siendo de absoluta necesidad dicha construcción por el engrandecimiento que había tomado la Isla.  Por ello el cura párroco D. Manuel Barba Rebollo, convocó en la sacristía de la antigua parroquia dicha reunión el 22 de septiembre de 1908 para animar a todos a cooperar en una obra tan absolutamente indispensable y a la que asistieron las dignísimas autoridades, los mayores contribuyentes de la localidad y demás personas de significación social.

En aquella reunión el alcalde D. Diego Zarandieta Roselló,  secundó elocuentemente las indicaciones y ruegos del párroco, ofreciéndose incondicionalmente.

Uno de los más entusiastas en la realización de aquel proyecto fue el farmacéutico D. Juan Roselló, apasionado como el que más en la realización del proyecto del arquitecto diocesano D. Mariano González Rojas de quién quedaron impresionados.

A propuesta del Sr. Cura, se constituyó una Junta de Obras, siendo elegida por unanimidad la siguiente: Presidente D. Manuel Barba Rebollo, Cura Párroco; Vicepresidente Don Diego Zarandieta Roselló, Alcalde; Secretario D. José Soler y Barcia, Secretario del Ayuntamiento; Tesorero D. Juan Roselló, Farmacéutico; Vocales D. Serafín Zarandieta, Diputado Provincial; D. Miguel Ángel Soler, propietario; D. José Antonio Zarandieta, propietario y D. Enrique Ortiz, propietario.  Por unanimidad se acordó también enviar un oficio al Rvdmo. Prelado como expresión del profundo agradecimiento por el interés que se había tomado en este asunto.

Cuatro meses después, tenemos conocimiento6 de que los planos realizados por el arquitecto diocesano D. Mariano González Rojas  para  la nueva iglesia parroquial de Isla Cristina, seguían despertando un gran entusiasmo entre la población. Los seis planos enviados de las distintas partes de la Iglesia, fueron colocados en vistosos cuadros y expuestos al público y aseguraban que dada la actividad y el entusiasmo que reina y el apoyo del Rvdmo. Prelado, se podía asegurar que las obras comenzarían en el verano de 1909.

Curiosamente, tanto los proyectos para la nueva y tan necesitada parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores de Isla Cristina, realizados en 1908 por el arquitecto Mariano González Rojas, como en 1925 por el arquitecto D. José María Pérez Carasa nunca pudieron ejecutarse por razones  que desconocemos, aunque intuimos que fueron exclusivamente temas económicos.


Actual Parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores. 

En los dificultosos años de posguerra, el actual y majestuoso templo Parroquial de Ntra. Sra. de los Dolores7, por fin pudo realizarse, encargándose de su proyecto y diseño los arquitectos D. Alberto Balbotin de Orta y D. Antonio Delgado Roig en 1941, siendo  bendecida aún sin finalizar el 5 de diciembre de 1954,  por el Obispo de Huelva Don Pedro Cantero Cuadrado.

El próximo 7 de enero de 2023, la Parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores, que no el templo, cumplirá el II Centenario de su creación como primera parroquia independiente de Isla Cristina.

 _____________________________________________________

1, 2, 3. - Mirabent Soler, José. Memoria sobre la Fundación y Progresos de la Real Isla de La Higuerita. Fundación, Capilla de Material.

4.- Más ampliación: López Márquez, Vicente. Por los caminos de la Historia. Proyecto de Iglesia Parroquial de 1925

5.- El Correo de Andalucía  1-10-1908

6.- El Correo de Andalucía  19-2-1909

7.- Más ampliación: González Salgado, Francisco. Periódico La Higuerita 15-12-2019 / 1-1-2020. Reseña Histórica de la actual Parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores de Isla Cristina. Reseña histórica de la Torre y las Campanas de la Parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores de Isla Cristina

 

viernes, 16 de diciembre de 2022

Cronología de una página brillantísima de la historia de Isla Cristina, la bendición e inauguración del Grupo Escolar Ntra. Sra. de los Ángeles.

 Artículo publicado en el periódico La Higuerita  15-12-2022

El alcalde, Don Román Pérez Romeu con las autoridades e invitados presenciando 
la bendición de las aulas.  Foto Serrano.  Mundo Grafico

Es notorio y conocido por diversas publicaciones, que el centenario edifico del Grupo Escolar Ntra. Sra. de los Ángeles “La Ermita”, fue inaugurado el 8 de marzo de 1921 con gran solemnidad, lo que quizás no conozcamos, son los detalles pormenorizados de aquella inauguración, y que el periodista local Ángel Grinda1 recogió en su momento, desgranándonos  cómo se desarrollaron los actos y quienes fueron los invitados.

Para asistir a la bendición del Grupo Escolar y Capilla de Ntro. Padre Jesús Nazareno,  donada al municipio por los sobrinos de Tomás López, (familia Pérez Romeu), el día 7 de marzo llegó a Isla Cristina el escritor y periodista, miembro de la Real Academia Española, el  Excmo. Sr. Don José Ortega Munilla, padre del también escritor y filósofo don José Ortega y Gasset,  acompañado de varias y distinguidas personalidades de Huelva y Sevilla,  de Don Román Pérez Romeu y Don Emiliano Cabot Alfonso, alcalde y primer teniente de alcalde del Ayuntamiento.

A la distinguida señorita Rafaela Ortega y Gasset, que acompañaba a su ilustre padre, fueron también a recibirla a Huelva la Sra. de Pérez Romeu (don Román) y las señoritas Mercedes Martín Rodríguez y Engracia Soler Zarandieta.

A esperar a los ilustres viajeros acudieron todas las autoridades, corporaciones, entidades y centros de esta población, y puede decirse que casi todo el pueblo, tributándoles una entusiasta ovación.  Las calles de transito hasta el Ayuntamiento, estaban engalanadas, luciendo en casi todos los balcones vistosas colgaduras; una banda de música de Loulé (Portugal) dirigida por el reputado profesor Sr. Piris, dejaba oír sus alegres acordes.

Llegados a la casa consistorial, después de las presentaciones de rigor, en el magnífico Salón de Actos, se sirvió un “lunch” (aperitivo o comida ligera servida tipo bufé). El público congregado en la explanada frente al ayuntamiento y avenidas adyacentes, no cesaba de vitorear a los recién llegados, viéndose obligado el Sr. Ortega Munilla, su distinguida hija y las señoras y señoritas que los acompañaban, a presentarse en el balcón central del edificio capitular, teniendo el primero que dirigir breves palabras al pueblo agradeciendo el homenaje que se les tributaba. Por la noche se celebró una velada musical en la Plaza de la Constitución, estando muy concurrida y animada.  

Multitudinaria concentración de personas que acompañaron a las autoridades e invitados
desde la puerta del Ayuntamiento hasta el Grupo Escolar. Foto Serrano.  Mundo Grafico


A las 10:30 h. de la mañana del día 8, se organizó en la puerta del Ayuntamiento la comitiva para el acto de la bendición, poniéndose en marcha, por el siguiente orden:

Una sección de niños y otra de niñas de las escuelas nacionales y subvencionadas de este término municipal, cada una con sus respectivas banderas y estandartes, figurando a la cabeza de estas secciones y profesores, don Sebastián Urbano Vázquez, don Emilio Pérez Molina, don Manuel de la Feria Ruiz, doña Modesta Noriegas Corral, doña Isabel Cámara Sierra, doña Lucía Madaría Vesga, don Antonio Rodríguez de Llamas, doña Manuela Díaz Bautista y doña Carmen Terrada Márquez.

Después, el Clero parroquial con Cruz alzada, capas pluviales y dalmáticas con sus acólitos y capilla de cantores.

Llegada de la comitiva al Grupo Escolar. Foto Serrano. Mundo Gráfico


Le seguían las autoridades, invitados y presidencia de honor formada por las señoras doña Adelaida Caballero, de Pérez Romeu; doña Engracia Zarandieta, de Soler; doña Josefa Jiménez, de Mora Claros y señoritas Rafaela Ortega y Gasset, Engracia Soler Zarandieta, María Lourdes Caballero Cuchí y Mercedes Martín Rodríguez. Y los Sres. Alcalde don Román Pérez, tenientes de alcaldes Sres. Toribio Lázaro Tuset, Emiliano Cabot Alfonso y Mantell, así como el ayuntamiento en pleno, y  Juez Municipal, Ayudante Militar de Marina, Teniente Jefe de Carabineros, y el diputado Provincial Don José Soler y Barcia.

De Huelva, el alcalde, señor don Antonio Mora Claros, Presidente de la Diputación por sí y en representación del Gobernador Civil, Gobernador Militar, Comandante de Marina, Comandante y oficialidad del cañonero “Delfín”.

De Ayamonte, el Juez de Instrucción, Comandante Militar de Marina, Capitán del Puerto y Capitán de la Guardia Civil.

Y por último, los señores José Ortega y Munilla, Manuel Siurot Rodríguez, José Marchena Colombo y José Tejero González-Vizcaíno y  un distinguido núcleo de personalidades difícil de enumerar.  Cerraban  la comitiva, la banda de música de Loulé (Portugal) y la fuerza de la Guardia civil.

Terminada la ceremonia de la bendición de la capilla, se cantó una misa oficiada por el párroco don Salvador Sánchez Palomo, el coadjutor don Rafael Pérez Ortiz y el párroco de La Redondela, don Juan Milá Vidal. La capilla coral y un sexteto musical, estuvo bajo la dirección del profesor Sr. Francisco Cervantes de la Vega, que interpretó la misa chica de Prado, terminando con un solemne Te-deum.

Efectuada la bendición de los locales, escuela, y resto de edificio, la niña Carmela Mirabent Cordero, del colegio de doña Carmen Terrada, recitó admirablemente una poesía alusiva al acto, siendo muy justamente elogiada, y felicitado el autor de la composición. En la planta alta del edificio, se habían colocado amplias mesas para los alumnos e invitados.

Momento en el que el clero, visita las aulas para su bendición. Foto Serrano. Mundo Gráfico

Posteriormente, la comitiva regresó hasta la Casa Consistorial, donde se esperó la hora del banquete. El amplio local donde este se celebró, estaba artísticamente decorado con pinturas alegóricas en los muros y efectos que simbolizaban los elementos de navegación, pesca e industria, principal de esta Isla, siendo muy felicitado don Serafín Soler Zarandieta, a cuyo cargo estuvo en primer término la idea y preparación de tan artístico decorado.

Interior del salón donde se celebró el banquete,  decorado para la ocasión 
 por don Serafín Soler Zarandieta con motivos marineros. Foto Mundo Grafico


En amplias y bien adornadas mesas, cubiertas de violetas, tomaron asiento los 85 comensales cuya presidencia era la que formó la comitiva. Durante la comida, que fue selecta y abundante, reinó gran animación hasta la hora del brindis, ofreciendo el banquete al agasajado, señor Ortega y Munilla, el diputado provincial de esta Isla, don José Soler y Barcia, quién estuvo acertadísimo en su difícil cometido.

Hablaron después los Sres. Tejero, Marchena Colombo y Siurot, quienes enaltecieron el acto filantrópico y cristiano realizado por los señores de Pérez Romeu, dedicando frases de cariño y admiración al malogrado e inolvidable don Ángel Pérez Romeu. Resumió y dio las gracias muy emocionado el señor Ortega Munilla.  Y por último,  se levantó trémulo don Román Pérez por haber sido aludido repetidas veces, para intervenir diciendo: “que todos esos elogios quería depositarlos como trofeo de merecida gloria, a los pies de su santa madre y sus queridos hermanos”.

A las 21:30 h., de la noche, el Salón del Teatro Victoria, presentaba un aspecto maravilloso. Bajo la dirección de don Toribio Lázaro, auxiliado por distinguidas damas de la población, había sido engalanado el salón y el escenario, de tal forma, que daba sensación de un teatro nuevo, fantástico, alzándose en el frente el palco presidencial, y en las barandas de palcos y platea sostenían ricos mantones de Manila. El escenario convertido en regio estrado, severo y esplendoroso, era digno marco de la venerable figura del maestro–cronista, quién disertó leyó a ratos, con admirable sencillez, sobre Isla, su fundación, su progreso y los portentos de la oceanografía, avalorándola con la amenidad de cuentos sutilísimos y exaltando el espíritu con las ideas de Patria  y Fe, áncora de salvación de los pueblos.

El Ilustre cronista fue muy aplaudido y felicitado. Concluida la conferencia, los más jóvenes organizaron un baile que duró alegremente hasta altas horas de la madrugada.

En resumen: un día de honra y gloria para los señores Pérez Romeu, y una página brillantísima para la historia de Isla Cristina

 _______________________________________________________________

1.- A. Grinda,  Noticiero Sevillano 11-3-1921

 

sábado, 3 de diciembre de 2022

El escudo de Andalucía con los colores de su Bandera, ya presidían actos populares en 1927 en Isla Cristina.

Exaltación de la Mujer Andaluza, 25 de septiembre de 1927. 
 Ateneo Popular de Isla Cristina presidido por los escudos de España, centro,
Andalucía izquierda  e Isla Cristina derecha. 

Curiosa fotografía de Salcedo, publicada en diferentes medios, y  que recoge un acto celebrado en el Teatro Victoria y organizado por el Ateneo Popular de Isla Cristina para homenajear a las provincias andaluzas.

La curiosidad es que presiden tres escudos, el de España en el centro, Isla Cristina a la derecha y Andalucía a la izquierda.

La influencia de la presencia de Blas Infante en Isla Cristina era más que patente.

El escudo de Andalucía había sido presentado en la Asamblea Andalucista de Ronda en 1918, nueve años después, presidía un acto en Isla Cristina, mucho antes de su oficialidad institucional.

viernes, 2 de diciembre de 2022

Isla Cristina, por el periodista y escritor José Rico de ESTASEN en su conferencia en el Ateneo Popular.

Articulo publicado en el periódico La Higuerita 1-12-2022

  

José Rico de Estasen 

Durante casi toda la década de los años 20 del siglo pasado, Isla Cristina, vivió una eclosión cultural y económica de gran nivel, la pesca de la sardina y el atún, convirtieron a la localidad en un referente de empleo para la zona y una referencia nacional e internacional en la exportación de sus productos transformados de la pesca, además,  se conjuntó con una élite social de regios personajes y buenos empresarios que promovieron el mecenazgo cultural.

La creación del Grupo Escolar Ntra. Sra. de los Ángeles, el Ateneo Popular, la Biblioteca Municipal y un largo etc. hicieron posible que un número importante de escritores de fama reconocida, académicos y literatos,  visitaran Isla Cristina para ofrecer sus ponencias, conferencias literarias  y juegos florales. Es el caso de la conferencia que el escritor Rico de Estasen,  ofreciera en la localidad dentro de los actos organizados por el Ateneo.

Esa estética visual de la Isla Cristina de aquellos años, es la que el periodista, escritor y miembro de la Real Academia de San Carlos de Valencia, José Rico de Estasen, colaborador entre otros del semanario tradicionalista La Defensa, La Hormiga de Oro, articulista de otros periódicos y revistas como Festa d'Elig o ABC, y gran aficionado a la fotografía, plasmó en un artículo casi gráfico, un retrato literario que nos transporta en su lectura y al que titula: Isla Cristina. (Imaginamos que dentro de una sección  titulada “Senderos de Ilusión”) 

Comienza su periplo literario diciendo: “Isla Cristina es una de las ciudades más pintorescas de España. Hija predilecta de Huelva y de quien la provincia entera se enorgullece, con sus bellezas naturales, sus campos verdes y fecundos, sus casitas blancas coronadas de azoteas de traza morisca, es como una paloma que hubiese posado sus alas sobre el océano para hallar descanso en su arrogante vuelo.

Rodeada de mar para responder ampliamente a su condición de isla, unida al continente por la lengua de tierra en que se halla emplazada la carretera de Huelva de la que dista 54 kilómetros, junto a la costa que forma el confín de la península entre la mencionada capital y Ayamonte, la antigua “Higuerita” nombre por el que vulgarmente se conoce en la comarca a Isla Cristina, aparece convertida en una gran ciudad limpia y modernizada que tiene la virtud de su trabajo y el noble gesto de dispensar siempre, al viajero un recibimiento acogedor”.

Estasen,  cuenta como la evolución de Isla Cistina con su industria, sus adelantos modernos, con su nombradía, era de origen bien reciente y que hasta cercanas edades no fue otra cosa que guarida de viejos lobos de mar (“fantástico escenario para situar una novela de Emilio Salgari”).

Al mismo tiempo,  se jacta de que todo este desarrollo se debe al esfuerzo de un hombre de buena voluntad en cuyo espíritu diríase que se había encarnado la pujanza de la raza, este hombre no era otro que Román Pérez Romeu,  por aquel momento, Presidente de la Diputación Provincial de Huelva  y a quién se le debía todo cuanto ciudad es, atribuyéndole los logros en su alcaldía de: los paseos públicos de que Isla Cristina se enorgullecía, y las cuatro bibliotecas al aire libre, “como las del Retiro, como las de la Moncloa de Madrid, como las de Sevilla en el Parque de María Luisa, que hallamos en Isla Cristina en el paseo de Cánovas del Castillo”, y suyas también las escuelas graduadas que importaron 3.000.000 de pesetas gastadas de su bolsillo particular y la gran Biblioteca Popular del Ayuntamiento compuesta por 4.000 volúmenes.

Resalta la circunstancia que ponía de manifiesto lo recio de su personalidad, ya que al producirse el golpe de estado del 13 de septiembre de 1923 y hacerse cargo de las riendas el Poder del Directorio Militar de Primo de Rivera, el único alcalde de España que quedó y fue repuesto en su cargo fue el alcalde de Isla Cristina Don Román Pérez Romeu.

Afirma,  que  la vida de la ciudad dependía exclusivamente de la pesca. Durante el invierno, sus artes de pesca se dedicaban al arte de “pareja” que arrancaban a la mar el tesoro de los mariscos. En las restantes épocas del año sus treinta galeones salían diariamente al Atlántico, donde se  elevaba al cielo el humo de sus cincuenta almacenes y fábricas, que se convertían en hormigueros humanos de donde salían las pesquerías convertidas en conservas que se distribuían en Francia e Italia, sardinas estibadas que constituían el principal alimento de invierno de la mitad de las provincias que integraban el territorio español.

Continúa con un hermoso relato: “Para penetrar en Isla Cristina hay que atravesar un puente de madera tendido sobre su ría. A su terminación se abre a los ojos del turista, animada como una capital, la calle Carreras que nos lleva, por la del Recuerdo a la Plaza de la Constitución donde asienta sus reales el magnífico y moderno edificio del Ayuntamiento con la biblioteca (…..) con el Depósito y Juzgado Municipal, con la Casa de Socorro frente a la Iglesia de sencilla y artística construcción, frente al Ateneo que ha organizado en el día de nuestra visita un acontecimiento literario y artístico (…) espléndidas calles, lindos paseos, anchurosas plazas y, aquí y allá, el Casino Isleño y el de la Unión regiamente instalados. En el Paseo de las Palmeras lleno de mujeres lindas, junto a los bancos de azulejos y los rosales trepadores, las cuatro bibliotecas al público con diversos lectores que hojean los “Episodios Nacionales”, las Comedias de los Álvarez Quintero, los versos de Campoamor, las Rimas de Bécquer…..”

Destaca, que este paseo por tenerlo todo, nos muestra las cantarinas notas de una fuente, (la que había diseñado el prestigioso arquitecto Aníbal González,  así como los bancos bibliotecas y farolas)  y que por la calle Baja, se iba a la playa pequeña, de una circunferencia de unos cuatro quilómetros y seguidamente,  por otro paseo de quinientos metros a la gran playa de Isla Cristina, hermosísima y de grande extensión.

Como dato curioso, destaca, que varios proyectos estaban por realizarse en la población y afirma,  que aquí en Isla Cristina, nació Don Roque Barcia, el autor famoso del Diccionario Etimológico y que además de la explotación de su espléndida playa, estaba pendiente el dragado de su ría y de su barra y  la construcción del ferrocarril Huelva-Ayamonte. 

Exaltación de la Mujer Andaluza, 1927. 
 Ateneo de Isla Cristina presidido por los escudos de España, centro,
Andalucía izquierda  e Isla Cristina derecha. 

Según escrito1 publicado el 25 de septiembre de 1927 por José Rico de Estasen, ofreció conferencia en el Ateneo aquella misma tarde en el Salón Circo Victoria en un original festejo literario del que fue mantenedor el Presidente del Ateneo de Sevilla, el ilustre abogado y elocuente orador Sr. Blasco Garzón. En aquel mismo acto, se representaron a las ocho capitales de Andalucía más la de España, Isla Cristina y Ayamonte a quién se le había concedido este honor por la proximidad.

Cada provincia había enviado un regalo y un poeta, y el Ateneo organizó el festejo para que antes de la lectura sonara la música característica de cada provincia, destacando  qué, al terminar de leerse los versos de Manuel Siurot que cantan a España, sonó la Marcha Real y más tarde el fandanguillo de Huelva y el “Sevilla” de Albéniz.

Tras su conferencia, en su canto final a Isla Cristina,  a sus lindas mujeres, a su pasado y su porvenir, el escritor escribió: “Por el amor que me has dispensado en tu regazo perfumado y fecundo; por tu belleza inmaculada, Isla Cristina, ciudad blanca, limpia, trabajadora, noble……. cordial y apasionadamente, mi pluma de poeta te rinde pleitesía..

_______________________________________________________________

1.- Rico de ESTASEN, José. La voz de Lepe 25/9/1927