viernes, 17 de julio de 2026
Carta abierta: ELECCIONES EN LA REAL E ILUSTRE HDAD. DE NTRA. SRA. DEL ROCÍO DE ISLA CRISTINA
domingo, 11 de mayo de 2025
“Y ASÍ QUE PASE MEDIO SIGLO". HISTORIA DE UNA PLEGARIA PARA EL CINCUENTENARIO DE NUESTRA HERMANDAD.
Articulo puoblicado en la Revista de la Real e Ilustre Hermandad
de Ntra. Sra. del Rocío de Isla Cristina
Me invita nuestro Hermano Mayor, José
Brizo, a que escriba unas líneas en esta
revista y rememore los pormenores que vivimos durante la elaboración y el estreno
de la plegaría “Y así que pase medio siglo”,
compuesta para cerrar el Pregón de la Romería de 2024 que además, coincidía con la conmemoración de la celebración del 50
Aniversario Fundacional de nuestra querida Hermandad Rociera, y en la que participaron doce pregoneros de
nuestra localidad: Augusto Thassio (1996); Pedro Jesús Álvarez
Rodríguez (2010); Jerónimo Sosa Sosa (2011); José Manuel Ramos León (2012);
Mari Toni Contreras Montenegro (2013); Rafael Salgado Galloso (2014); Isabel
Perera Moreno (2016); Carmelo Fernández Faneca
(2018); Pepa Sosa Sosa (2019); José
Manuel Escobar Martin (2022); Francisco
Javier Morgaz Sierra (2023) y este que suscribe, Francisco González Salgado en (1994 y 2008).
Desde el mismo momento que nuestra
presidenta Mari Carmen Verdún junto a algunos miembros de la Junta de Gobierno
se reunieron conmigo para ofrecerme este pregón, se generó en mi, una gran
responsabilidad que no debía asumir, ya que había sido con anterioridad nombrado
pregonero en dos ocasiones, en 1994 y en 2008, y además, había sido el exaltador en la bendición del nuevo Simpecado en 2003, por
ello, mi negativa fue tajante, aunque no podía negarme a colaborar sin
corresponder a quienes con tanto cariño,
habían recurrido a mí para dicho menester.
Durante la conversación que
mantuvimos, tuve algunos flases, esos que a veces suelen surgir y que dibujaron
en pocos segundos en mi mente, lo que meses después iba a acontecer. Les
propuse una idea, ¿por qué no contamos con todos los pregoneros de nuestro
pueblo y hacemos algo grande para la Virgen y así conmemoramos entre todos el
cincuenta aniversario de nuestra fundación? La incertidumbre y la incredulidad se
hizo dueña de todos ellos, y surgieron algunas preguntas: “¿pero cómo va a ser
eso, es muy difícil y además, sería larguísimo?” mi respuesta fue: “a esto sí
que me comprometo con vosotros, yo me encargo de llevarlo a cabo y hacerlo
posible”
Pasados algunos unos días,
comencé a dar forma a esta idea, y a contactar con cada uno de los pregoneros.
Desde ese momento, tuve que priorizar, y dejar de lado, algunas cosillas que
tenía para centrarme en dar forma al pregón, contactar con los pregoneros,
solistas, músicos y sumarlas al proyecto.
Sabía lo que quería, y cómo
debíamos acabar, estaba convencido de que todos los pregoneros estarían a gran
altura, dándoles libertad para que seleccionaran de sus pregones lo que mejor
creyeran conveniente, para después, darle
forma y sentido en un solo pregón a toda esa amalgama de sentimientos y
amor hacia la Virgen del Rocío. También,
además de la palabra recitada, teníamos que recuperar y poner en valor gran
parte del patrimonio musical, que a lo largo de todos estos cincuenta años se había
gestado en nuestra hermandad por diferentes autores, y que debíamos culminarlo
con una pieza de nueva creación que aglutinara todos esos sentimientos y nos
identificara cuando la cantáramos.
Tras algunos días tanteando
a “las musas”, llegaron los primeros compases, con esa sencillez que encierran
a las cosas hermosas, los primeros versos y tachones en un papel y un inmenso
amor en cada compás. La misma, debía
plasmar un grito de verdadera protestación pública de fe “Me emociono con decir tu nombre, me
consuelas y llenas mi corazón, y al mirarte me lleno de tu Rocío, Rocío,
Rocío….” al mismo tiempo, debía
recoger también esos cincuenta años de Hermandad, que se han fraguado con el paso
de los años y que con el tiempo en vez de diluirse como algo novedoso, cimentó en tierra fértil “y
así que pase medio siglo, cincuenta primaveras de amor y de suspiros, caminos
de promesas, soñando contigo, mi “Simpecao” bendito…” también, debía resaltar la donación de un
vestido bordado que como ofrenda de amor, nuestra hermandad hizo al Pastorcito
Divino durante la misa de peregrinación oficial por este cincuentenario “y un vestido bordado de sueños para el
pastorcito yo puse a tu pies, y el cariño de todo mi pueblo y de los rocieros
que rezan con fe..” rematándose con un recuerdo para todos aquellos
rocieros que tanto hicieron y quisieron a nuestra hermandad, y que hoy habitan bajo su manto en esas Marismas
Azules del Cielo. “Y de aquellos que
un día partieron hacia las marismas para estar contigo en el Rocío
Cielo…….”
Una vez finalizada esta
obra, contacté con a mi buen amigo Nacho Vinagre para comunicárselo y quedamos
para grabarla. Después, teníamos que buscar voces que la hicieran
realidad, y no podían ser otras sino de gente
rociera, que la sintieran como suya, por ello, recurrí al incombustible José
Antonio Monclova con su gente y al Coro “La Familia” dirigido por Mari Toni
Contreras, ¡benditos los “hados” que nos iluminaron en dicha elección, y en la
contundente y afirmativa respuesta! Unas
semanas antes del acto, comenzamos los ensayos, dónde se unieron al proyecto
algunos amigos que quisieron acompañarme, y faltaba la guinda, teníamos las
voces, buenos guitarras, pero esta pieza necesitaba de un plus, necesitábamos
envolvernos y abrazarnos a la música en la grandiosidad de lo que estábamos
intentando representar. Ramón Gómez, tampoco dudó ante nuestra llamada y
comenzó a trabajar en los arreglos musicales, poniendo ese toque romántico y
melancólico de su violonchelo que nos envolvió a todos, pero aún nos faltaba la intensidad profunda y armónica de
un piano, así estaba concebida esta
obra, y no llegaba. Al principio, casi todo fueron impedimentos y negativas más
que justificadas, hasta que surgió la luz que nos iluminó poniéndonos en el
camino a un gran músico, David Núñez, a quién bastó un solo ensayo horas antes
del estreno junto a todo el cuerpo musical y sin ni siquiera ensayar con las
voces.
Tras varios días disfrutando
de los ensayos, con el coro y los solistas, pudimos ultimar la plegaria con la que cerrábamos el Pregón del Cincuentenario, “Y
así que pase medio siglo”. Espero y
deseo, que fuera del agrado de los rocieros isleños y que estuviéramos a la
altura de tan magno acontecimiento.
Me emociono con decir tu
nombre,
me consuelas y llenas mi
corazón,
y al mirarte me lleno de tu
Rocío,
Rocío, Rocío….
Y así que pase medio siglo,
cincuenta primaveras
de amor y de suspiros,
caminos de promesas,
soñando contigo,
mi “Simpecao” bendito
Y un vestido
bordado de sueños
para el pastorcito
yo puse a tu pies,
y el cariño de todo mi
pueblo
y de los rocieros que rezan
con fe
y de aquellos que un día
partieron
hacia las marismas para
estar contigo
en el Rocío Cielo…….
Mi profundo agradecimiento a
los coros “La Familia” y de “José A. Monclova”, así como a
cuantos se sumaron al proyecto. A los guitarras Nacho Vinagre Pérez, Manuel Jesús Garrido Gómez y
José Antonio Monclova Rodríguez. A Manuel
Ramón Gómez Martínez con su violonchelo y a David Núñez Manó al piano.
También a la preciosa voz de Carmen Villaseñor Rodríguez y a los solistas que durante el pregón lo bordaron: María Ceren Redondo, José Manuel Ramos León, Alejandra Morón Muriel, Aurora García Rivas, Beatriz Morón Muriel y al joven Antonio José Domínguez Contreras, quién nos deleitó con su gaita y su tamboril. A todos ellos, siempre agradecido….
jueves, 1 de febrero de 2024
Manuel Siurot, Román Pérez e Ignacio de Cepeda, y la Virgen del Rocío.
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| La Virgen del Rocío en procesión con las bambalinas donadas por Manuel Martín Rodríguez |
Cuando se cumple el Cincuentenario Fundacional de la Real e
Ilustre Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Isla Cristina, llegan a mí, estas
interesantes fotografías que por su relevancia histórica, creo que deben ser
conocidas por todos, y que vienen a contrastar una vez más, que la devoción y las visitas a la Stma. Virgen
del Rocío, son mucho anteriores a la
creación de la corporación rociera, y se remontan a los finales del siglo XIX
Es más que conocida la influencia y el mecenazgo del isleño don
Manuel Martín Rodríguez, (hijo del armador e industrial don Juan Martín Cabet) gran colaborador de la Hermandad de Huelva, y
gran devoto de la Virgen del Rocío, quién donó unas bambalinas para el paso de la
Virgen en 1908, así como algunas piezas en plata y orfebrería, y otras
donaciones de otras personas que a lo largo de los años ofrendaron a la Stma. Virgen.
Hacía tiempo, que me preguntaba, que dado los vínculos de
amistad y familiaridad que don Román Pérez Romeu tenía con el abogado, juez, pedagogo y gran
rociero don Manuel Siurot, así como con el Vizconde de La Palma del Condado,
don Ignacio de Cepeda y Soldán, que eran sus compadres, que no hubiera encontrado
ninguna conexión de don Román, con la devoción y la Romería del Rocío.
Don Manuel Siurot Rodríguez, “el maestro de los niños
pobres”, autor de diferentes
publicaciones, en uno de sus primeros
libros “La Romería del Rocío”, editado en 1918 y que la Hermandad Matriz de
Almonte ha reeditado en 2021 con una “miscelánea de otros textos rocieros”,
recoge una completísima crónica rociera del año en que terminó la I Guerra
Mundial y nos apunta algunos datos. Por aquel tiempo, eran trece las hermandades
cuyas carrozas blancas se presentaban. Este libro es una defensa a ultranza
contra los críticos de aquella época, que tampoco faltaban.
En la página 122, encontramos este hermoso texto: “Los pintores como Santiago Martínez y
Grosso se desesperan ante la belleza inaprensible del momento; rocieros como
Ignacio Cepeda, Román Pérez Romeu,
Ricardo Serra y Blázquez Bores, tienen en sus caras escritas la más grande
satisfacción; los literatos como los hermanos Quintero, José María Rey y
Tassara sueñan las cosas del mundo de la belleza, y, después de estirar sus
sueños y creaciones, se encuentran con que esta realidad que tienen ante su
ojos es más grande y más fuerte que el producto de la imaginación; los
sacerdotes como el padre Villacampa y D. Alberto, el palmerino, creen mirando
el rosario que se les ha adelantado la Gloria. Yo, pobre de mí, al ver estas
cuarenta mil personas emocionadas, siento sobre mi frente la caricia de la
eternidad irrompible del cristianismo. Dios te salve María, llena eres de
gracia….”
También, en la página 149, recogemos este texto: Tengo los nervios cansados. El espectáculo
es aplastante de emoción popular, y cuando la luna en cuarto creciente enciende
delante de la ermita, sobre el azul del cielo, su cuernecillo de plata bruñida,
nos vamos a descansar al Hotel Palace del Rocío, que así es la casa de Ignacio
Cepeda, donde éste nos obsequia como corresponde a su tradición de
generosidad; y donde mi compadre Román
Pérez, Manolo Flores, Eugenio Martín, el padre Elías, el padre Benito, de
La Rábida, el padre Osornito, el Rvdo. Carnevali, Juan Vides, Pepe Monge
Bernal, Ricardo Serra y muchos más brindaron por la Santísima Virgen y por la
sin igual romería.
En estos dos preciosos textos publicados en las crónicas de
Siurot, podemos comprobar, como el autor, compadre de don Román Pérez Romeu,
padrino junto a su hija Antonia Siurot
de Mora, de la hija de Román Pérez y Adelaida Caballero, María Antonia Pérez
Caballero, asistía a la Romería del Rocío junto a sus amigos, y especialmente
con su compadre Román, que a su vez este, lo era también de don Ignacio Cepeda.
Ha sido de vital importancia para la realización de este
texto, la predisposición de las hermanas Loreto y Covadonga Noriega Pérez,
nietas de Román Pérez, que me han facilitado estos documentos gráficos tan
interesantes.
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| Dibujo |
El primero es un dibujo caricaturesco, donde se aprecia que
caminan hacia El Rocío. Al parecer, se desplazaban en coche hasta El Rocío, el
vehículo se averió y tuvieron que hacer el recorrido a pie. Los personajes son:
Román Pérez Romeu, Ignacio Cepeda, el chófer del coche y el último, el autor
del dibujo. Debió ser una vivencia interesante para que el autor de la obra,
quisiera inmortalizarlo, la pena es que no conocemos su nombre, ya que no está
firmado.
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| Fotografía nº2 |
En la fotografía nº 2, no fechada, arriba a la izquierda,
aparece Román Pérez Romeu, seguido de un
señor que no hemos podido averiguar quién es,
e Ignacio Cepeda Soldán, (padrino este último, del hijo de Román Pérez y
Adelaida Caballero, Román Pérez Caballero). Sentadas, a la izquierda, aparece
una niña que desconocemos quién es y a continuación Adelaida Caballero Cuchí,
esposa de Román Pérez. De las dos
señoras que aparecen, no hemos podido poner nombre a la que está en el centro,
quizás esposa del Sr. justamente arriba y padres de la niña. La otra Sra.
pudiera ser la hermana de Ignacio Cepeda, María del Rosario Cepeda Soldán.
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| Fotografía nº 3 |
En la fotografía nº3, observamos a la izquierda a Carmen Rojo
del Castillo, esposa de Luis Arévalo y a su izquierda, en la imagen a la
derecha, a la isleña María Adelaida
Caballero Cuchí, esposa de Román Pérez, posiblemente en 1919, año de la
Coronación Canónica de la Virgen y que hacía muy poco, acababa de dar a
luz a su primera hija María de los
Ángeles, “Tialé”, apodo que dio nombre
también a uno de los barcos de la familia Pérez Caballero y quién adquirió el
nombre de su tío Ángel, fallecido el 7 de octubre de 1918 en la epidemia de
gripe.
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| Fotografía nº 4 |
Fotografía nº4, de izquierda a derecha, Angelita Pérez
Caballero “Tialé” hija mayor de Román Pérez y Adelaida Caballero. Adelaida Caballero
Cuchí, esposa de Román Pérez y María
Antonia Pérez Caballero junto a su esposo Ildefonso de Noriega, en 1955.
Como anécdota, destacar la devoción de la familia Noriega
Pérez, quiénes se llevaron cinco años de casados y sin tener hijos, ese mismo
año, se lo pidieron a la Virgen. Nueve meses más tarde, nació la primera de sus
hijas a quién pusieron el nombre de Rocío, siempre pensaron que este nacimiento
había sido obra e intercesión de la Stma. Virgen. Aquel parto, debió resolver
el problema de la infertilidad y 11 meses más tarde, nacieron Loreto y Covadonga,
en este parto, se provocó una
hemorragia que produjo que María Antonia se fuera desangrando poco a poco. El
médico había desahuciado a la madre y su esposo Ildefonso, desesperado colocó
un saquito de arena de El Rocío en su vientre, al parecer, la hemorragia desapareció. Para la familia
Noriega Pérez se había producido el segundo milagro y siempre vincularon este
hecho, a la Virgen del Rocío.
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| Detalle de la portada del libro Mi relicario de Italia escrito por Manuel Siurot y de dicado a Ignacio de Cepeda Soldán y Román Pérez Romeu |
La amistad establecida entre el trío Siurot, Cepeda y Pérez,
era tan fuerte, que el pedagogo palmerino, dedicó su libro “Mi Relicario de Italia” a sus buenos amigos Ignacio
Cepeda y Román Pérez, una amistad a pesar de la diferencia de edad que tenían.
Mi profundo agradecimiento a las nietas de don Román Pérez, Covadonga y Loreto, por todas las facilidades para la realización de este artículo, y al mismo tiempo, felicitar a Loreto, esposa del doctor don Francisco Jiménez Delgado, actual Presidente de la Hermandad Hermana de Ntra. Sra. del Rocío de Villarrasa, quienes también están inmersos en la celebración de los actos preparatorios de la Romería de Pentecostés de 2024, por su Cincuenta Aniversario Fundacional junto con Isla Cristina.

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