La noticia de tu adiós nos rompió el alma,
sabíamos del mal que te afligía,
nos negó el corazón toda la calma
al ver de frente el fin que presentía.
Quedó un abrazo anclado en la memoria,
promesa que el destino nos negó,
y hoy se hace copla viva de tu historia,
palabra fiel de verso en flor.
Tu voz sonará viva cada febrero
en el verso sutil de la emoción,
en el aplauso noble y verdadero
que brota del Carnaval y el Corazón.
Poeta de la fiesta y la palabra,
dejaste escrito a pulso tu verdad:
respeto fiel que en el recuerdo labra
compromiso, raíz y dignidad.
Fuiste un rival, siempre cercano,
cordial en la pasión, firme al cantar;
un pueblo entero te llevó en la mano
al verse en tus coplas reflejar.
Hoy viven ya sin dueño tus canciones:
en la plaza, el bar, esquina y callejón,
memoria que se adhiere a las razones
del alma compartida por amor.
Y al hacerlas suyas comprendió el pueblo
que nada es tuyo y todo es de la gente:
pasaste a ser historia en nuestro verbo,
Fiesta y Pueblo fundidos para siempre.
Juan Venegas, poeta y compañero,
coplero eterno de nuestra ciudad.
Gracias por tanto, descansa sereno:
que la tierra te sea leve y en paz.